jueves, 12 de enero de 2017

El loco multiverso de Nintendo Switch


Ya estamos a las puertas del anuncio oficial de la nueva consola de Nintendo, apodada como "Switch". ¿Cuál está siendo nuestro papel en todo esto? El de viajeros y viajeras por una serie de dimensiones interconectadas tan frágiles como la membrana de la piel, podemos tocar con nuestros dedos otras realidades y no diferenciar algunas entre si. Ya estamos demasiado dentro de cualquier posibilidad que prácticamente cualquier locura, teoría, predicción o apunte dado al azar, podría tornarse en real; sin embargo, todo esto no deja de conformar una piscina llena de ansiedad colectiva. 
 

Un servidor ya ha podido leer absolutamente de todo: Que va a ser un éxito, que va a ser un fracaso, que tendrá apoyo, que no lo tendrá, que el precio será adecuado, que no lo va a ser... todo son lecturas totalmente subjetivas, predicciones que llenan páginas y más páginas de información ciertamente fútil, y que puebla YouTube y otras redes de material audiovisual, a efectos prácticos, de datos inútiles. Yo mismo, la madrugada anterior a presentarse el nombre de la consola, empecé a tuitear decenas de nombres sin el menor sentido, se me fue la olla totalmente. Y no acerté con ninguno. Así que contribuí a esa piscina de ansiedad colectiva sin temblarme el pulso. No estoy orgulloso, pero tampoco arrepentido, forma parte de esa ilusión, de ese trocito de pastel que creemos nos corresponde por ser consumidores de la marca, aunque aquí se apunta cualquiera, detractores incluídos. Lo de Nintendo con cada lanzamiento se convierte en un bingo gigante donde no hace falta cartón para participar, no importa que hayas despreciado sistemáticamente esta marca, que te haya dado igual durante años, o que les beses los pies. ¿Te gustan los videojuegos? pues esa es toda participación que necesitas.

Todas las "noticias" y predicciones que se lanzaron de Nintendo NX (caray, se echa de menos el nombre), llenaron, plagaron internet de ingentes cantidades de basura, una infoxicación tremenda que no aportó más que crispación, y un deseo vivaz de que Nintendo saliese al paso de una puñetera vez para acallar las dudas. Pero aquí la culpa sigue siendo nuestra. Hemos alimentado el fenómeno de una forma tal, que creemos tener el derecho divino a conocer todos los detalles, por encima de cualquier empresario forrado, por encima de cualquier directivo con poder u otra persona que maneje el cotarro ahí dentro. Somos los elegidos y elegidas y nos corresponde saber cada información desde el maldito día cero. ¿Crees tener más derecho a ser informado primero que un inversor, un desarrollador o un grupo empresarial concreto? Somos los últimos de la cola, asumidlo. Cuando una compañía decide dar información pública, nosotros somos los últimos. Por delante nuestra hay toda una cadena de profesionales que deben conocer estos datos antes, objetivamente, tiene que ser así y hay que asegurarse la supervivencia de un proyecto tan grande con cautela. Visto el desastre que montamos cada vez que se filtra un dato, las grandes empresas no son tontas y procuran que esto no se produzca.

Tú o yo cuando intentamos adivinar lo que es Switch o lo que cuesta.

¿Entendéis ahora qué tenemos en nuestras esferas? Un compendio desmesurado de predicciones locas, amor, odio, peleas, clarividencias, iluminaciones, datos al azar, filtraciones que tienen un 50% de ser verdad, deseos internos de que tal o cual saga vuelva... Se ha conformado un multiverso loquísimo lleno, poblado, infestado de opiniones, un bajo porcentaje de hechos y todavía más bajo ratio de verdades. ¿Cómo diablos vamos a saber qué va a ocurrir? Me acuerdo de los charlatanes del colegio que decían que el primo de su padre o sus tíos trabajaban en una compañía de videojuegos; estaban todo el día con bulos y con el típico "pues mi tío ya ha probado tal juego". Nunca, en toda mi vida, noté que acertasen en algo de lo que decían. Jugaban con datos generales, aproximaciones ni muy disparatadas, ni muy arriesgadas, quedándose en una zona de confort lo suficientemente "convincente" como para que no fuésemos capaces de desmentir o afirmar nada de lo que decían. Exactamente igual que cualquier sistema de astrología o de adivinación; pura charlatanería revestida de una lógica falsa. Que mañana va a salir el sol lo sabemos todos. Que Switch va a costar dinero o que va a contar con juegos que son de Nintendo y que no son de Nintendo, también. Datos obvios que no descubren nada. Jugar con ese tipo de información es despreciable, y más si manejas un medio que informa o un lugar frecuentado por mucha gente. Que lo haga yo en mi Twitter también debería tener delito, pero a las 4 de la mañana poca gente podía leerme, y además, quién soy yo: Exacto, nadie. Un loco más de este enrevesado multiverso de datos cruzados sobre Switch. Esperar un nuevo sistema hoy en día se convierte en supervivencia en la jungla del spam, ¿eres capaz de llegar al final del día sin haber leído cien chorradas y sin haber caído en clickbaits? Seguramente no.

Dentro de muy poco vamos a salir de ciertas dudas (y seguiremos teniéndolas), pero me consta que los que acierten en algo se van a echar flores, y los que hayan hecho las aseveraciones más disparatadas quedarán en vergüenza. Un consejo: vamos a esperar a que las fuentes oficiales den los datos para formarnos una opinión. No hagamos más doloroso internet. Y me incluyo, por ser un ansioso como muchas otras personas.

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